Me despidieron ¿qué onda con mi seguro médico?

Cuidando Mi Salud, Guías y Consejos — By on mayo 16, 2010 at 5:42 am

El ser despedido de un trabajo es uno de los golpes más fuertes que puede sufrir un ser humano. Así que si estás muy deprimido y desesperanzado lo único que te puedo decir es que es normal. El estrés generado por un despido laboral es parecido al de un divorcio o a la perdida de un ser querido.

¿Qué sucede con mi seguro y su antigüedad?

Para respetar la antigüedad y la continuidad de tu protección es muy importante que realices la contratación de tu seguro individual antes de los 30 días de haberte separado de la empresa; procura destinar parte de tu liquidación a la adquisición de este seguro, pues en esos momentos es cuando más necesitas estar protegido. La separación podemos dividirla en dos situaciones:

1.- Renuncia o Liquidación aceptada: Es cuando por tu propia voluntad decides separarte y terminar la relación laboral con o sin finiquito ó cuando aceptas los argumentos que el patrón tienen por los cuales tus servicios no serán necesarios y aceptas la liquidación que te ofrecen.

Tendremos que dividirlo en función de haber presentado o no algún padecimiento.

  • Si tú y tus familiares son sanos y no presentaron padecimientos; solicita al área de recursos humanos una copia de tu póliza o certificado y una constancia del tiempo que estuviste asegurado, estos documentos te ayudarán a disminuir los periodos de espera de ciertas enfermedades ya sea que decidas contratar el seguro con la misma o cambies de aseguradora.

 

  • Si se presentó algún padecimiento en primera instancia busca contratar con la aseguradora que tenías tu prestación ya que al tener tu expediente podrán valorar mejor la situación; sobre todo cuando la empresa donde laborabas decidió NO CONTRATAR el “endoso de conversión” ya que en éste caso la aseguradora se reserva el derecho de aceptarte a pesar de que hayas estado con ellos. Recuerda que los padecimientos presentados antes de la contratación individual son considerados preexistentes y en muchos casos quedan excluidos de la cobertura (te recomiendo ver el post para tomar el control de  tu prestación).

2.- Despido injustificado con demanda: Es cuando no aceptas los argumentos del patrón y haciendo uso de tu derecho demandas ante los tribunales los derechos que te corresponden.

Al no firmar ningún documento obviamente no te facilitaran algún comprobante de tu protección. En este caso contacta a la aseguradora y exponle de manera general lo sucedido, es probable que te soliciten una carta donde se explique la situación laboral que presentas y una copia de la demanda laboral para respetarte la antigüedad. En su caso los padecimientos que hayas presentado serán aceptados bajo la dinámica que te comente en los párrafos anteriores.

A veces resuelves que es muy caro ya que en primera instancia buscas el menor deducible; sin embargo, te invito a dedicarle una hora de tu tiempo para evaluar junto con un profesional que tipo de protección requieres y hasta qué monto podrías afrontar si no tuvieras el seguro y contratar un deducible cercano a éste monto. Así conservarás tu protección y disminuirá el precio del seguro. También puedes optar por contratarlo con pagos mensuales; sobre todo cuando buscas un trabajo que te ofrezca la prestación y lo que pretendes es darle continuidad a tu antigüedad. Haz un esfuerzo para mantenerlo, pues en esos momentos es cuando más necesitas estar protegido.

Estos consejos te serán de utilidad para mantener vigente el respaldo que te ofrecen cuando se llega a presentar algún incidente. Recuerda que puedes consultarme com nucho gusto te asesorare en éstos momentos de incertidumbre.

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